Abstract
Las minas de San José del Parral fueron descubiertas fines de julio de 1631 (Porras Muñoz 1988: 18-19) dentro de los límites de la jurisdicción de la provincia de Santa Bárbara en la gobernación de la Nueva Vizcaya. Para esas fechas, era aquélla una región de poblamiento antiguo, bien conocida y explorada por los españoles; la fundación de la villa de Santa Bárbara, que había dado su nombre a toda la región, databa de 1567 (Cramaussel 1990: 18-22). En muy poco tiempo, las nuevas minas de Parral se convertirían en el motor del mayor auge jamás vivido hasta entonces por la sociedad neovizcaína (Alvarez 1989: 128-129); en 1635, el real, que contaba ya con 5000 habitantes (Porras Muñoz 1988: 58) pasó a ser el poblado más grande de españoles al norte de Zacatecas; y en la década siguiente, la población del distrito minero siguió creciendo, hasta alcanzar unas 10 000 personas para mediados de ese siglo.In all cases, authors will retain the moral rights established by law and they will yield the right of first publication of their article to the journal. The work is to be registered under the Creative Commons license, which will allow the author or other parties to use what has been published, provided the authorship of the work and the first publication conducted by the magazine are rightfully cited. Similarly, authors should include a link referring to the site of the original publication.

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